Melissa Navarrete Flores
Gestora y educadora ambiental

El proyecto “Fortalecimiento de las ASADAS del GAM y ciudades periféricas para la mejora de su resiliencia frente al cambio climático”, de forma abreviada “ASADAS Resilientes”, pretende fortalecer la capacidad de las ASADAS de recuperarse de las situaciones creadas por el cambio climático y de adaptación al mismo, comprendiendo también las capacidades de gestión técnica y operativa de estos acueductos comunitarios para mejorar su servicio. 

Este proyecto forma parte del programa EUROCLIMA+ de la Unión Europea (UE), para la cooperación climática en América Latina, el cual apoya a 18 países de América Latina en la aplicación de programas de mitigación, estrategias de adaptación y capacidad de recuperación ante los cambios climáticos. 

El programa busca por medio de la implementación de los proyectos del sector, incluida mucha capacitación y acompañamiento técnico, mejorar el acceso de las poblaciones más vulnerables a servicios de agua potable resiliente al cambio climático, aumentando la disponibilidad y garantizando la calidad de los recursos hídricos a través una gestión integrada, para reducir los impactos negativos en la salud y el ambiente. 

El sector “Gestión del agua con una perspectiva de resiliencia urbana” ha sido de gran relevancia para el desarrollo sostenible de la región, en particular por su potencial contribución a la adaptación de los países de la región al cambio climático. 

Actualmente el proyecto se implementa por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), el Centro de Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales (Cedarena) y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA), con el apoyo de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP). Las ASADAS, principales actoras y participantes activas del proceso, son asociaciones conformadas por personas de la comunidad que trabajan voluntariamente para llevar agua potable a sus localidades. 

Por supuesto, existen todo tipo de asociaciones y varían según su contexto, ubicación y tamaño del sistema del acueducto, así como de la disposición y acceso a recursos. Por eso, se pretende problematizar las necesidades de capacitación para generar procesos educativos en el que las personas puedan adquirir, compartir y divulgar distintos saberes en torno a la gestión de una ASADA, contemplando los ámbitos de: gestión administrativa-financiera, gestión ambiental y del recurso hídrico, gestión comunal y gestión comercial, entre muchos otros; agregando valor pues se abordan también variables de adaptación, resiliencia y de género ante el cambio climático, procurando disminuir brechas entre las poblaciones más vulnerables.

Las ASADAS han sido afectadas por el cambio climático, en algunos casos por eventos climáticos extremos y en otros por la disminución en sus caudales e incluso sequía.  Particularmente, en el Gran Área Metropolitana (GAM) y ciudades periféricas a ésta, se presenta la problemática por amenazas derivadas del entorno urbano: presión de los procesos de urbanización y el peligro de contaminación. Estas condiciones acentúan la necesidad de potenciar su resiliencia asegurando la protección del recurso hídrico y  el derecho de acceso al agua potable en cantidad, calidad y continuidad de las poblaciones usuarias.

Así, la capacitación que se les está brindando a los acueductos comunales pretende mejorar el conocimiento de las distintas herramientas de gestión que se han dispuesto de parte de las instituciones para la gestión de ASADAS como: 

-El Plan de Mejora y Eficiencia (PME), que establece el curso de acción hacia el mejoramiento continuo de la ASADA, por medio de la autoevaluación, el análisis de resultados, la priorización de las oportunidades de mejora a abordar y se concreta en un plan de mejora y eficiencia anual.

-La Gestión Integral de Riesgos en ASADAS (GIRA), que consta inicialmente de cuestionarios diagnósticos y la identificación de acciones correctivas o de mitigación en las áreas operativas, sanitarias, administrativas e infraestructura, dando origen al Plan de Gestión Integral de Riesgos en ASADAS, que incorpora lineamientos del Plan de Emergencias, el Plan de Seguridad del Agua y el Plan de Adaptación al Cambio Climático.

-La Tarifa de Protección de Recurso Hídrico (TPRH), que abarca la generación de una estrategia Quincenal de Protección de Recurso Hídrico y la solicitud tarifaria, permitiendo generar recursos financieros complementarios, con el fin de tener proyectos que protejan de manera efectiva las fuentes de agua del acueducto.

-La Reducción de Agua No Contabilizada (RANC), para contribuir a la disminución del desperdicio del agua en los sistemas de agua potable.

Todo este proceso de formación, además incluir a la población que forma parte de las juntas directivas, personal administrativo o poblaciones a las que abastecen las ASADAS, ha incorporado a las personas funcionarias de instituciones que dan atención directa a la gestiones de los acueductos. La visión integral del proyecto ASADAS Resilientes entiende que todas las personas involucradas en la gestión del recurso hídrico deben tener las mejores herramientas para garantizar el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental para la vida.